En su trabajo  durante  tres décadas como “kunstamt leiter” (gestor cultural) al frente del Kunstamt Wedding, Peter Hopf redescubrió para el publico a los artistas del Novembergruppe Berlines, Rudolf Ausleger, Bernhard Hasler, Harry Deierling, Curt Erhardt, Cesar Klein, Moriz Melzer, Heinrich Richter-Berlin, Georg Tappert y Sascha Wiederhold,  entre otros.

Eran sus heroes, una generación de artistas que vivió y trabajó en Berlín durante el periodo de entreguerras y que cayó en el olvido una vez finalizada  la segunda guerra mundial.

Escenógrafo de profesión formado en la Academia Superior de Bellas Artes de Berlín y artista de vocación, Peter Hopf fue un coleccionista  visceral, de corazón,  que atesoró objetos siguiendo la idea del collage, combinando lo diverso a modo de estética. Desde obras del Novembergruppe a la de los artistas de Gugging en la línea del art brut , August Walla, Otto Tschirner, Johann Hauser….Máscaras, figuras y textiles africanos  (Shoowas y N´tschak) de Congo, Mali, Tanzania y pinturas de arte concreto de Klaus Schoen. Objetos de arte asiático, religioso…en suma un auténtico gabinete de curiosidades que Peter Hopf fue reuniendo durante toda su vida.

En su búsqueda por lo auténtico y verdadero en el arte se encontró con objetos de las mas variadas expresiones artísticas y así poco a poco fue construyendo su colección cuya aura como él a veces explicaba era  su templo imaginario, el lugar en el que alejado del mundo podía gozar plenamente, libre y sin condicionamientos.